Hemos llegado al vacio
desesperado que deja el hostigamiento
de las manos que aun quieren pero no pueden.
A los brazos cerrados y vacilantes
que esperan sexo con o sin amor
bajo la lluvia.
Al otra vez y
para siempre
amante que sobrevive a un viernes
con el triste rito de levantarse de la cama
y regresar sin ella a los bares y las calles.
S.M.V.
Mostrando entradas con la etiqueta Vagina que por ti hubiera dado la vida entera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vagina que por ti hubiera dado la vida entera. Mostrar todas las entradas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

